Honoris Causa para Hermann Nitsch: Un revolucionario del arte

Por Cristina Hernández

Fotos: Víctor Junco (La Jiribilla)

Por haber revolucionado el panorama del arte a nivel internacional desde el cuestionamiento a las tendencias más reaccionarias y conservadoras de la cultura universal, Hermann Nitsch recibió en La Habana el título de Doctor Honoris Causa de parte de la Universidad de las Artes, ISA.

“Este país siempre me ha entusiasmado y en algún lugar de mi corazón pertenezco a Cuba”, afirmó el creador visiblemente emocionado por la entrega del título, efectuada este martes 15 de mayo en el Museo Nacional de Bellas Artes. Solo lo separaba un día de haber realizado su Aktion 135 en el campo de golf de la Universidad de las Artes, protagonizada por estudiantes de esta institución y artistas cubanos.

El fundador del Teatro de Orgías y Misterios y de la corriente conocida como accionismo vienés es uno de los invitados a la Oncena Bienal de La Habana. Su obra ha sido polémica en tanto subvierte cánones y esquemas mentales, y parte de un concepto de arte total donde se mezclan la pintura, la escritura, la música y los elementos simbólicos y rituales de religiones paganas.

Según expresó el creador de 74 años, pocas veces ha encontrado en los protagonistas de sus acciones el entusiasmo que halló en los jóvenes cubanos. A decir del creador, muchos pueblos han perdido el contacto con la naturaleza en el camino de la tecnología, pero en Cuba existe una sensibilidad que parte del contacto con lo genuino.

“Vivir la sensualidad en mi trabajo es importante, no es un contraste con lo espiritual, sino que es algo espiritual porque los dos elementos son parte de la conciencia”, afirmó.

Para Rolando González Patricio, rector del ISA, la estancia de Nitsch en este centro de estudios ha significado una verdadera “orgía creativa”. El ISA debe agradecer su ejemplo no solo como el joven creador que enfrentó lo establecido, sino por su absoluta laboriosidad, acentuó el académico.

Por su parte, Jorge Fernández, director de la Bienal y del Centro Wifredo Lam, recorrió los caminos de la obra de Nitsch, de quien destacó la capacidad para entender a los grandes maestros del arte, de quienes recibió la lección de que “la imagen tiene que salir del cuadro”.

En su criterio, la obra de Nitsch, como la de los otros representantes del accionismo vienés, constituye una reacción contra una sociedad enferma, mas siempre se halla en ella la posibilidad de curarnos. En él confluyen lo pagano, lo católico y lo más profundo de la existencia humana en un gesto que nos obliga a limpiarnos a nosotros mismos, afirmó el estudioso.

Nitsch agradeció la invitación al evento cubano y dijo estar dispuesto a regresar para impartir una serie de conferencias en la Universidad, si bien aclaró que no se puede esperar con esto un discurso teórico que explique su trabajo.

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