En su blog, el Decano de la Facultad de Artes Plásticas Jorge Braulio, nos ofrece su experiencia en la ceremonia donde se le entregó el Doctorado Honoris Causa a Marina Abramovic.

En clave de haiku

Fui dichoso al asistir al ceremonial donde se le entregó el Doctorado Honoris Causa a Marina Abramovic. Tan entrenada para controlar sus emociones, en la tarde de ayer no pudo evitar las lágrimas, ni que se le quebrara la voz cuando agradecía este reconocimiento otorgado por el ISA-Universidad de las Artes.

Habló de su vida, de la formación que recibió en el seno familiar. Soy hija de partisano, dijo, y con mi padre aprendí que una causa es más importante que el individuo. Dijo también que se consideraba un soldado del arte, con todas las implicaciones que tiene dedicarse por entero a una causa. El precio puede ser la soledad, el sufrimiento, y hasta no poder formar una familia propia. Dijo que el artista tiene una función muy importante en la sociedad, que debe ser su siervo y su oxígeno. Que el arte debe ser inquisitivo, cuestionador, una vía para…

Ver la entrada original 117 palabras más

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s